Marco Bonilla: cuando los resultados se convierten en la mejor campaña
En política existe una diferencia enorme entre prometer, anunciar y cumplir. Las primeras dos cosas son relativamente sencillas; la tercera obliga a enfrentarse con presupuestos, licitaciones, burocracia, oposición, tribunales, imprevistos y, finalmente, con una realidad que resulta imposible maquillar: una obra existe o no existe, una calle está iluminada o permanece a oscuras, un puente funciona o continúa siendo un proyecto.
Por eso, más allá de la parafernalia inevitable de cualquier informe gubernamental, el Quinto Informe del alcalde de Chihuahua, Marco Bonilla Mendoza, tiene un elemento políticamente mucho más relevante: los resultados tangibles.
Y existe un dato particularmente significativo: de las diez obras prioritarias comprometidas por su administración en 2024, ocho ya fueron entregadas y las otras dos se encuentran en proceso.
Dicho de otra manera: un cumplimiento material del 80 por ciento antes de concluir la administración y un compromiso para terminar el restante 20 por ciento.
En tiempos en los que la política mexicana parece haberse acostumbrado a sustituir resultados por narrativas, no es un dato menor.
Obras que pueden verse
Bonilla utilizó durante su informe una frase que probablemente sintetiza mejor que cualquier eslogan el argumento de su administración: una obra pública solamente tiene sentido cuando resuelve un problema.
Y aquí comienza lo interesante. Durante cinco años, el Municipio de Chihuahua reporta una inversión superior a 4 mil 500 millones de pesos en infraestructura.
Entre las obras de movilidad destacan los pasos superiores de la carretera a Aldama y avenida Fuerza Aérea, así como el de vialidad Los Nogales y avenida De las Industrias, proyectos que, según la administración, mejoran directamente la conectividad de una zona utilizada por cerca de 600 mil personas.
No son monumentos. No son esculturas. No son obras destinadas exclusivamente a dejar una placa con el nombre del gobernante.
Son infraestructura urbana que busca resolver uno de los problemas cotidianos de una capital que ha crecido aceleradamente: la movilidad, y ahí existe una diferencia política importante.
El ciudadano común probablemente desconoce cuánto cuesta un distribuidor vial, qué dependencia lo construyó o cuál fue su procedimiento de licitación, pero perfectamente puede entender si ahora tarda diez minutos menos en llegar a su trabajo. Eso también es política pública.
El mismo criterio puede aplicarse al alumbrado público. La modernización mediante tecnología LED reporta un avance del 95 por ciento, con más de 10 mil luminarias sustituidas en alrededor de 160 colonias y comunidades rurales. Además, el Municipio asegura que la modernización ha generado ahorros superiores a 42 millones de pesos en consumo eléctrico.
Aquí el resultado vuelve a ser perfectamente perceptible: la calle está iluminada o no.
El dato político del informe está precisamente ahí. Bonilla comprometió diez obras prioritarias en........
