Lo que no se mide no se puede conocer. Lo que no se conoce no se puede mejorar
Hace unos días se presentó el informe anual “Así estamos Juárez, 2026” por parte del Plan Estratégico de Juárez, PEJ, y siempre desde este espacio de opinión se ha insistido en la importancia que representa tener la oportunidad de “medir el pulso” a la ciudad con base a información generada a partir de la aplicación de una metodología rigurosa que da certeza a los resultados, más aún, cuando ya se tiene la posibilidad de contrastar evidencias, verificarlas y cotejarlas con fenómenos sociales, económicos y políticos, esto gracias a los ya quince años de realizar este ejercicio anual.
El propio PEJ coloca como objetivo el “Poner información rigurosa al servicio de quienes viven, trabajan y deciden en esta ciudad”, aunque ello no garantice que precisamente, los tomadores de decisiones hagan uso de ella. De hecho, y es lamentable decirlo, al menos en lo que a las últimas dos décadas se refiere cada plan de Desarrollo Urbano que se realiza contiene un diagnóstico veraz sobre las problemáticas de Ciudad Juárez, sin embargo, al momento de plantear las estrategias y acciones de facto pareciera que lo desconocen, aun cuando se tenga plena conciencia toda vez que los datos son generados........
