Caso Maduro: método, petróleo y la amenaza para México
Ciudad de México.- La caída de Nicolás Maduro debe causar alivio. Durante años encabezó un régimen sanguinario y criminal que destruyó la economía venezolana, encarceló a la oposición, persiguió a la disidencia, asesinó a ciudadanos y, de acuerdo con Estados Unidos, hizo del narcotráfico una fuente de riqueza para él y para sus allegados. Que un personaje así enfrente la justicia no es una tragedia: es una obligación.
Pero una cosa es celebrar el fin de una tiranía y otra normalizar el método. La imagen difundida por Donald Trump —Maduro esposado, con los ojos y oídos cubiertos y bajo custodia— no es solo un registro, es un trofeo de guerra: una escenificación para humillar y exhibir su rendición.
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Ahí está el problema. Si se acepta que una potencia decida quién gobierna, cómo se........
