El régimen es un suampo
Ciudad de México.- Con un ramo de flores en una mano y un anillo de compromiso en la otra el joven Leovigildo hincó una rodilla ante Susiflor y le pidió lleno de emoción que lo hiciera feliz para toda la vida casándose con él.
Exclamó Susiflor alegremente: "¡Qué equivocado estaba mi papá! Siempre me dijo que jamás encontraría yo un pendejo que quisiera casarse conmigo, y mira, ¡ya lo hallé!".
La enfermera Bustolina le informó al médico de guardia: "Doctor: mi paciente tiene el pulso muy rápido y la presión muy alta. ¿Qué hago?". Le sugirió el facultativo: "Abróchese la blusa".
"Prohibido entrar con perros". Ese cartel admonitorio se leía en una puerta del hospital siquiátrico. Uno de los internos se acercó arrastrando un cepillo atado a una cuerda.
El guardia de la puerta lo detuvo, divertido: "¿No ves el letrero? Se prohíbe entrar con perros". Replicó el alienado: "Éste no es un perro. Es........
