Vergonzosas manifestaciones
Ciudad de México.- Noche de bodas. Con emotivo acento el enamorado novio le dijo a su desposada: "Isilita: voy a hacerte un regalo muy especial. Guardé mi cuerpo para ti. He sido honesto, puro y casto. Ese regalo es el de mi virginidad". "Gracias, mi amor -respondió ella-. Al regreso de la luna de miel yo te compraré una corbata". Doña Moneta, nueva rica, comentó: "Un amigo de mi marido es muégano.". Ante el desconcierto de los otros añadió: "Tiene dos esposas". La corrigió su esposo: "Bígamo, mujer, bígamo". Indicó ella: "Lo haremos con la luz apagada. Soy una mujer decente". Respondió él: "Muy bien. Entonces déjame cerrar la puerta del coche". Lord Feebledick llegó a su finca rural después de la cacería de la zorra. Venía mortificado, pues su perro rastreador, en vez de ir tras la zorra, fue tras una perra corriente de la aldea vecina ante las risas y burletas de los demás jinetes. Al entrar en la alcoba milord vio a su mujer, lady Loosebloomers, en ilícito consorcio de libídine con el pelirrojo mancebo Wellh Ung, encargado de la cría de faisanes. "Bloody be! -prorrumpió milord hecho una furia-. ¿Qué es esto?". "Ay, Feebledick -respondió lady Loosebloomers, impaciente-. Yo aquí tan ocupada y tú........
