menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Motel Kamawa

32 0
04.10.2026

Ciudad de México.- El profesor de Química les dijo a sus alumnos: "El plomo es un metal pesado, oscuro, maloliente y venenoso". Hizo una pausa y añadió: "Y no es que esté yo hablando mal del plomo. Es que el plomo así es". Ignacio Ramírez, llamado "El Nigromante", era feo, antipático y gruñón. Y no es que esté yo hablando mal de él. Es que así era. Tenía cara de brujo, de ahí el mote. Diego Rivera lo retrató en su famoso mural "Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central", del legendario Hotel del Prado. Le puso a don Ignacio en un listón su tremebunda frase: "Dios no existe". Eso fue causa del tremebundo enojo de grupos católicos, que atacaron virulentamente al mural, no sólo de palabra, sino también de obra. Llegaron a arrojarle tinta. Hubo necesidad de mantenerlo cubierto durante varios años, pues el pintor se negó a quitar de la pintura la citada frase. Advierto, sin embargo, que estoy divagando. El Nigromante, de edad madura ya, sintió una pasión senil por Rosario de la Peña, la trágica musa de Manuel Acuña. Con tal motivo don Ignacio escribió un soneto........

© El Diario