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La magnífica humanidad

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26.05.2026

Ciudad de México.- Dos astronautas, hombre y mujer, llegaron a Marte. Una de las primeras cosas que los marcianos quisieron saber acerca de los terrícolas fue cómo hacían más terrícolas. El astronauta y la astronauta les ofrecieron una cumplida demostración del usual procedimiento. Cuando terminaron el acto uno de los alienígenas preguntó: "¿Dónde está el nuevo terrícola?". Respondió el astronauta: "Vendrá dentro de nueve meses". "¿Nueve meses? -se asombró el marciano-. ¿Y entonces por qué dejaron de menear?". En las cenas oficiales a las que convocaba Echeverría en el Palacio Nacional la horchata corría como agua. En la reunión a la que invitó en su casa el duque Sopanela, en cambio, la champaña corrió como el preciado líquido vital. En lo más álgido de la tormentosa fiesta el anfitrión se dirigió a su recámara. Ahí vio a su compadre Pitorraudo entrepernado lujuriosamente con la duquesa en el lecho conyugal. Dijo Sopanela para sí, burlón: "¡Ah qué mi compadre! ¡Anda tan borracho que cree que soy yo!". El Papa Juan XXIII, de feliz memoria, como se dice en lenguaje eclesial, no podía dormir al principio de su pontificado. Le preocupaban los graves problemas de la Iglesia. Se........

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