La patria es primero
Vicente Guerrero, ante el indulto que le ofrecían los españoles por conducto de su señor padre Juan Pedro Guerrero Tecuscano, rechazó enérgicamente la propuesta de rendición, siendo su respuesta una frase que quedaría grabada con letras de oro en la historia de México “La Patria es Primero”, impulsando en todo momento la libertad de una nación, sobreponiendo esa libertad a intereses personales, algo que, hoy en día, es difícil de encontrar.
Hablar de patria es desentrañar ese vínculo histórico y cultural que otorga a la nación una identidad colectiva, lo que, a su vez, trae aparejado un sentido de pertenencia pues todos los nacidos en determinado país aman a su tierra, pero pocos entienden el sentido de la misma.
El 24 de febrero es considerado un día histórico para el pueblo juarense y para todo México, pues conmemoramos un aniversario más de la que ha sido galardonada en reiteradas ocasiones como la bandera mas hermosa del mundo, ese lienzo de color verde, blanco y rojo, que evoca el patriotismo de los mexicanos y que distingue a tres civilizaciones que son la prehispánica, la española y la franco-inglesa, que se funden en uno de los 3 símbolos patrios para representar la unidad, la identidad, la libertad y la soberanía del pueblo de México. Pero, lamentablemente, las diferentes reformas institucionales en materia de educación, han mandado al olvido la celebración cívica y los honores correspondientes a nuestro lábaro patrio.
Un patriota, es aquel que cumple con sus obligaciones, respeta las leyes, paga sus contribuciones, participa de las diferentes actividades que permiten ensalzar las bondades de determinado territorio y su población, a través de la libre elección de nuestros gobernantes, empero, como hablar de patriotismo si el México de hoy, se ve envuelto en una encrucijada en la que, quienes forman parte de los partidos políticos y se convierten en representantes del pueblo, se han olvidado del significado de la frase invocada como título del presente artículo.
Sus actos demeritan el sentido de patria y contradicen esos valores de heroísmo, esperanza y pureza que nuestro símbolo nacional desentierra cada vez que ondea en lo alto; el amor, el respeto y el compromiso que la patria requiere, se ve traicionado por los diferentes actos de destrucción, de egoísmo y de delincuencia que impregnan nuestro diario vivir.
Hoy por hoy, en nuestro estado, ciudad y país, las instituciones se encuentran politizadas y esto ha permitido que el ciudadano deje de respetar a las mismas; nuestros representantes han creado una gran cantidad de leyes que difícilmente podemos llegar a conocer y bien lo decía Cayo Cornelio Tácito “cuánto más corrupto es el estado, más leyes tiene”; el medio ambiente se encuentra amenazado con la gran cantidad de vehículos en malas condiciones que circulan por las calles y la falta de atención de los gobiernos hacía esta problemática.
Entonces, como hablar de patriotismo en un país donde los problemas sociales se minimizan, donde la impunidad gana terreno y se constituye como un enemigo fehaciente de la patria, donde la inseguridad nos invade e impide ese bienestar social que nuestros héroes buscaron por nosotros; donde la corrupción la podemos encontrar a la orden del día y que se convierte en un mal difícil de erradicar porque, para que esta se presente, se requiere de dos.
Celebramos el Día de la Bandera y es momento de reflexionar, como mexicanos y como juarenses, no solo sobre su significado, también sobre aquello que como ciudadanos hemos dejado de realizar para seguir haciendo patria, hoy te exhorto a dar cumplimiento a esas obligaciones y derechos que parecieran simples como el ejercicio del derecho al voto que, a su vez, se convierte en una obligación. Te invito a analizar a las personas que desde ya están haciendo campaña, así como a los diferentes actos que, a lo largo de su trayectoria política, han hecho en favor de la ciudadanía que debería ser la beneficiaria, a entender que la elección se encuentra en nuestras manos y el gobierno pesa sobre nuestros hombros, que no te gane la apatía ante las problemáticas que nuestro país enfrenta, recuerda a Einstein “no pretendas que las cosas cambien si siempre haces lo mismo”.
