Barcelona: el espejismo progresista
Raisiel Damían Rodríguez González
Profesor de la Facultad de Derecho, Empresa y Gobierno de la Universidad Francisco de Vitoria
La reciente cumbre progresista organizada en Barcelona por el presidente Pedro Sánchez se proyectó como un manifiesto contra la «ola reaccionaria» y el crecimiento de ... una «internacional ultraderechista» que, según los convocantes, amenaza la democracia global. Articulada en torno a la Global Progressive Mobilisation, la cita congregó a cerca de 3.000 participantes en una atmósfera de marcada retórica apocalíptica. En este foro, se adoptó un tono de salvación colectiva frente a adversarios identificados como encarnaciones del mal: Donald Trump, Netanyahu, la derecha radical y las dinámicas bélicas contemporáneas. En este escenario, los principales líderes del evento —Sánchez, Lula da Silva, Sheinbaum, Petro y el expresidente Boric— se presentaron como portadores de una misión histórica y referentes exclusivos de una izquierda regional que, supuestamente, se encuentra en plena expansión.
Sin embargo, estos discursos chocan frontalmente con la realidad política de América Latina y el Caribe, pero también de Europa —donde, por ejemplo, el ascenso de figuras como Péter Magyar en Hungría representa más una mutación conservadora que un avance progresista, incluso frente al declive del iliberalismo de Orbán—. En Latinoamérica, una región de 33 naciones soberanas, el bloque de izquierda o centroizquierda se limita hoy a un arco........
