En la superficie
Hoy informarse parece fácil, pero cada vez lo hacemos peor. Pasamos el día leyendo titulares rápidos, vídeos breves y opiniones que las redes nos colocan sin contexto. Y, casi sin darnos cuenta, acabamos construyendo nuestras ideas a partir de fragmentos incompletos o directamente erróneos. Lo preocupante no es solo la desinformación, sino la falta de hábito para profundizar. Nos conformamos con un tuit o un titular llamativo y sentimos que ya sabemos. Pero entender el mundo exige tiempo, contraste y espíritu crítico, algo difícil en una lógica pensada para la velocidad. Quizá debamos preguntarnos si queremos comprender........
