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Diferencias

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08.04.2026

El lema de la visita del papa León XIV a España será 'Alzad la mirada'

Leo en EL DÍA/La Opinión de Tenerife sobre la financiación de la visita del papa a España. No quiero hacer chascarrillo de algo que, para algunos, puede llegar a la categoría de asunto importante pero al enfocar la noticia así, a primera vista, me vino a la cabeza la definición de surrealismo y leí por segunda vez lo escrito para asegurarme de lo que de él emanaba.

Resulta que existe una página web que informa del viaje de León XIV a nuestro país (no he podido aclarar a qué). Por lo visto, en ella se solicita colaboración de sus seguidores, de distintas formas, aunque prima la cuestión económica.

Se indican las aportaciones a realizar, que irían desde los 1.000 euros hasta el millón teniendo aquellos una categoría dentro del proyecto y éstos otra muy distinta, ya que como grandes benefactores accederían a encuentros privados y otras prebendas para las grandes empresas o grupos empresariales, que es a quienes, entiendo, va dirigido este sutil requerimiento. Guante que, estoy segura, recogerá más de uno, refunfuñando en su interior pero con el aparente interés que contraponer al lustre teatralizado con que lo adornan los políticos canarios en la parte de la tournée que alcanza a (algunas) de las Islas Canarias.

Mi amiga Felisa ha cumplido 99 años. Es monja de las Religiosas de La Asunción. Obviamente ya está retirada de la enseñanza y vive en un geriátrico en Málaga. Ya no puedo hablar con ella como solíamos pero siempre hay alguien cercano y generoso que le hace llegar mis recuerdos en forma de palabras dichas de cerca por la sordera de la edad. Yo, atea de convicción, trabajé durante muchos años como voluntaria a su lado, en tareas de apoyo escolar a niños en un centro de su congregación en el barrio de La Alegría. Lo hacíamos, casi siempre, juntas. Ella a un lado de la gran mesa y yo al otro, rodeadas de aquellos pequeños a los que siempre la vi tratar con la misma paciencia y afecto que a mí. Las diferencias ideológicas nunca marcaron una distancia entre nosotras. Yo respetaba su ideal aunque, de vez en cuando, hiciese bromas de ello y ella soportaba mi falta de religiosidad porque intuía que, en el fondo, quería aprender de ella esa humanidad del comportamiento que está por encima de creencias o de particularidades.

La he recordado ahora, con este viaje papal o el que realizó, hace unos días, ¡a Mónaco! Estoy segura de que para Felisa, el destino elegido hubiese sido a uno de esos muchos países donde apoyar a poblaciones que sufren guerras, hambre, violaciones…

Aunque ya nada asombra: Felisa (y yo) pertenecemos a otro mundo diferente. Y hoy, las acciones e, incluso, las palabras tienen otro fin. Más hacia la galería que hacia lo ético, porque así lo exigen los tiempos y porque lo cómodo es adaptarse a ello...

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