Psicóloga en campaña
La psicología construye el éxito político
Me gusta compartir contigo que la autenticidad personal se logra desde la coherencia entre lo que pensamos, decimos, hacemos y sentimos.
Hace unos días, nos reuníamos en la presentación de mi libro. Psicóloga en campaña representa mi agradecimiento a muchísimas personas valientes que me han acompañado a lo largo de mi trayectoria personal y profesional.
Mil gracias a este periódico tan especial, que lees ahora, por arroparme y construirme periodísticamente; por su libertad y cariño siempre.El Corte Inglés en Santa Cruz de Tenerife y en Las Palmas de Gran Canaria nos acogió de una manera muy especial y afectuosa, gracias eternas.
Mi gratitud infinita a Juanma Pardellas, mi editor con BaraBara, periodista y amigo. Mi cariño y agradecimiento a Jordi Rodríguez Virgili por su generosidad y apoyo constante, periodista, profesor de comunicación política en la Universidad de Navarra, doctorado en comunicación pública por la misma universidad, observador internacional, experto en política internacional y autor de ese prólogo tan especial. Mi agradecimiento eterno a Miguel Martín de la Cruz, director general del Instituto Perfiles, una de las firmas demoscópicas más relevantes de nuestro país y gran conocedor de los últimos cuarenta años de la política canaria. Ambos cercanos, espléndidos y sencillos; esa humildad que solo desprenden los grandes. La vida me ha regalado su compañía, esa cercanía que hace especial a estas islas únicas, que los recibieron y acogieron con tanto amor.
Reflexionaba a lo largo de estos días sobre lo maravilloso que es sentirse protegida. Quizás me llevaba a pensar así la sensación que tuve tan maravillosa con Jordi y con Miguel, de sentirme acompañada y, de alguna manera, vivir esa sensación de estar en un refugio… Esta semana recordaba aspectos de la presentación, y descubría que en mi mente quedaba esa huella de las palabras de Jordi Virgili comentando que Psicóloga en campaña era ese refugio que en ocasiones necesitamos para encontrarnos, reequilibrarnos o, sencillamente, ilusionarnos nuevamente; como me gusta decir, «ganamos elecciones ilusionando».
Me gusta experimentar la sensación de protección, tan necesaria y escasa en estos tiempos tan vertiginosos; como dice Antoñito Molina en sus canciones…. «parece que a veces vivimos pensando que todo es un sueño, de lo bonito que es, y es cuando dormimos cuando despertamos de él».
El calor personal, la energía y la coherencia hacen exitosos a mis cargos públicos y candidaturas políticas; la calma que desprenden, y ese vivir el aquí y ahora, es impagable. Estar rodeado de personas sin prisas fue uno de los regalos más maravillosos de estos días.
Me gusta decir que todas las personas estamos en campaña permanente, intentando demostrar una y otra vez lo valiosas que somos, convenciendo regularmente a los demás sobre nuestros deseos y propósitos. Prácticamente, en todas nuestras facetas; a nivel personal, profesional, como padres, hermanas, madres, amigas… Por eso, os deseo que esas campañas personales sean siempre exitosas y seáis ganadores eternos.
Pronto tendremos elecciones en Andalucía, y disfrutaremos de ellas y de la campaña de Juanma Moreno que, aunque sus competidores se empeñan en modificar su marca personal y halo mental, llamándole Moreno Bonilla, psicológicamente ya es muy tarde para ello… Desde mi punto de vista, llega tarde incluso María Jesús Montero, la candidata socialista; borrar la Marca Política Modo Juanma Moreno-Modo Andalucía, le será difícil. Básicamente, es una cuestión identitaria, por ello se hace complejo usar una goma de borrar. El tiempo de penetración de Marca, el vuelco, y la ausencia de polarización creo que motivan una pereza generalizada en Andalucía para comprar o asumir una guerra del Congreso llevada a una región alegre y en calma…
Me gusta decir que todas las personas estamos en campaña permanente, intentando demostrar una y otra vez lo valiosas que somos
Me gusta decir que todas las personas estamos en campaña permanente, intentando demostrar una y otra vez lo valiosas que somos
Me gustaría que los asesores de la candidata, andaluza y socialista, a presidir la Junta de Andalucía activaran las reglas básicas de funcionamiento en campaña. El uso de la tercera persona para hablar de uno mismo se sale de cualquier aspecto de conexión en campaña y, además, el valor de la elección es el objetivo número uno; menospreciar su propia candidatura frente a lo que renuncia para ser candidata es una anti-revolución de la ilusión. Sus declaraciones recientes parecían casi una fake news; ya que el poder de cualquier candidatura reside en lo que los demás hablen de ti, lo demás es ciencia ficción.
Su percepción pública, desde el punto de vista psicológico, muestra cierta informalidad que contamina su discurso y, finalmente, genera división frente a unidad o coherencia. Su comunicación es muy directa y enfática, y puede suponer un riesgo para la conexión cercana; puede inclinarse más hacía un liderazgo fuerte que constructivo. En ocasiones ha manifestado que prefiere aislar su vida pública de la personal, porque la considera de vital importancia. Real y estratégicamente, el pilar del diseño de su marca personal decae hacía un terreno impersonal. Si quizás incorporara aspectos personales a su despliegue público, contrarrestaría hacía un perfil más humano; este perfil actual puede ser adecuado para una vicepresidencia nacional, pero muy complicado para una candidata al uso, en unas elecciones andaluzas.
