José Domingo y Domingo Pérez Minik. Qué personajes
Don Domingo Pérez Minik / ED
Don Domingo Pérez Minik, extraordinario ser de la vida canaria y española, solía decir, cuando alguien le resultaba sorprendente: «¡Qué personaje!» Él era verdaderamente un personaje que hizo de su vida con los demás un ejemplo de enorme gallardía, de verdadera pasión por el mundo que amaba, por las ideas que cultivó, por las personas que estuvieron cerca de él y por aquellos personajes cuya obra y personalidad atrajo su modo de sentir y de querer.
Su obra, manejada por él desde su casa en la calle General Goded, que ahora lleva el nombre del maestro, es extraordinaria. Llena de sus ideas y también de las de los demás, a los que siempre trató, extraños o cercanos, como parte de lo que él quería cultivar: la amistad desde dentro, la pasión por conocerlos mejor para tratarlos como fuera debido.
Qué personaje. Manejó el teatro, la literatura, el comentario, todo aquello que le viniera a su cabeza organizada, abierta, extraordinaria. Escribió en los periódicos, e hizo que otros lo hicieran también. Y fue, sobre todo, un amigo que no dejó nunca atrás a aquellos a los que cultivó, ayudó y mantuvo, hasta el último instante, como parte entera de su propia familia, que fue también la de muchos de los que él fue adoptando.
De su familia fue José Domingo, valenciano, escritor, un intelectual de enorme importancia, colaborador en Ínsula, amigo suyo que vivió en Santa Cruz en la posguerra española y que al cabo de los años viajó a Barcelona para desde allí seguir una amistad que jamás se rompió o se redujo.
La de ambos es una correspondencia........
