menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Toda la vida preguntando

8 0
yesterday

Dos personas otean el mar en playa Jardín, en Puerto de la Cruz / María Pisaca

Hace casi tantos años como los que tengo recuerdo lo que me decía mi madre cada vez que le preguntaba cualquier cosa. Ella era muy habladora, quizá más que yo mismo, pero aun así me hacía con cariño aquel reproche: “Juanillo, muchacho, cállate, que te pasas toda la vida preguntando”.

Desde que tengo uso de razón, que aún mantengo, combino esa broma de mi madre con la realidad de lo que ocurre: es cierto que me he pasado toda la vida preguntando. Hasta hoy. Durante el día ella y yo estábamos solos en casa, mientras mis hermanos y mi padre se iban a trabajar.

Entonces los chicos y las chicas de los barrios salían casi de madrugada a ganarse el jornal. En mi caso, era asmático y eso me llevó a vivir cuidado en una especie de redoma en la que viví años, hasta que mi madre decidió que podía ir al Instituto (el Instituto de La Laguna) y empezó a darse cuenta de que ya no hacía falta tanto cuidado.

Desde entonces, desde que me fui, ya no me dio nunca más el asma, aunque lo cierto fue que la última vez que me vino un ataque fue casi mortal y ocurrió en el Puerto de la Cruz, mi pueblo. Me rescató de la asfixia un entrenador de Gran Canaria que entonces cuidaba del Puerto Cruz. Tras la asfixia de la que él me salvó regresé a mi casa. Nadie supo nada allí, hasta que alguien le chivó a mi madre sobre el........

© El Dia