Pardellas y el entusiasmo
José Antonio Pardellas / E. D.
En la era de los discos dedicados, que fueron fructíferos en la radio hasta ahora mismo, el rey de las ondas, en Canarias, y luego en la Península, era José Antonio Pardellas. Yo lo escuchaba a primera hora de la tarde, cuando mi madre terminaba de hacer lo que tuviera que hacer en casa y se venía a los pies de mi cama (entonces yo estaba más en la cama que en la escuela) a escuchar la voz entusiasta de aquel muchacho que entonces era José Antonio Pardellas.
El entusiasmo hecho radio, la alegría de contar lo que pasara como si no hubiera fronteras en el mundo: siempre estaba atento a lo que fuera imperioso, se tratara esto noticia o fuera invención propia del mundo de las ondas a las que se dedicó como si se tratara de un mandato propio de su pasión y de su vida.
Yo lo escuchaba, de niño, como si él entrara en mi casa y me dijera, y le dijera a mi madre, lo que en realidad le estaba diciendo a la legión que lo escuchaba. José Antonio Pardellas era la radio en mi casa. Yo lo abrazaba cada día como si fuera un fantasma que iba y venía gracias a las ondas y a la imaginación del muchacho que entonces atrapaba lo que se dijera en el aparato como si fuera un envío que era tan solo para mi.
En una de aquellas ocasiones en las que nosotros, mi madre y yo,........
