Cuando se apaguen los focos
El papa León XIV a su paso por Vegueta / Andrés Cruz
El viaje del papa León XIV a Canarias se convirtió en un viaje a España. En un chorro de aire fresco para un presidente de Gobierno asfixiado por los escándalos judiciales. En una luz de gas que se elevó a la enésima potencia, invitando a un líder religioso a que impartiera doctrina de fe en el Congreso de los Diputados. En un espacio promocional para el presidente Salvador Illa, en quien Sánchez abdicó el protagonismo de la recepción. Lo que no pasó en Madrid. Y no pasó en Canarias. No por casualidad.
Estamos, entonces, en el fin del viaje. Prevost pasará por el muelle de la vergüenza, en Arguineguín, y logrará el milagroso evento de que Sánchez y sus ministros vayan a donde nunca fueron y sepan lo que nunca quisieron saber. Ciento sesenta mil migrantes........
