¿Libres? Según y cómo
La ministra de Igualdad, Ana Redondo. / Eduardo Parra - Europa Press
El Ministerio de Igualdad ha lanzado una campaña publicitaria que viene a cumplir la función de la jofaina donde Herodes se lavó las manos cuando ordenó crucificar a un judío incómodo. Una gran página señala tres mensajes. El primero es que un tercio de los hombres en España reconoce haber pagado por sexo –no se citan expresamente ni al tito Berni, ni a Ábalos, ni a Koldo–. El otro dice: un tercio de los hombres de España perpetúa «la forma de esclavitud más antigua del mundo». Y un tercer párrafo contundente de remate: «no hay nada reseñable en agredir sexualmente a una mujer» o «detrás de la prostitución no hay un servicio, hay una mujer que está siendo consumida».
Que un ministerio lance este mensaje hace pensar que está a punto de aprobarse una legislación que prohíba el ejercicio de la prostitución. Porque si el Gobierno cree que se trata de «una forma de esclavitud» o incluso de una «agresión sexual», está meridianamente claro que debe actuarse de forma inmediata contra ello. Pero no es así. Se trata de un brindis al sol. De una condena moral........
