La soledad de Margarita Robles
Robles no comparecerá ahora en el Senado y emplaza a la vuelta del verano
Marruecos no se limitó a permitir que decenas de miles de personas se lanzaran contra la frontera española. Ahora quiere sentar en el banquillo a quienes tuvieron que contener la avalancha que Rabat no detuvo. El Consejo Nacional de Derechos Humanos de Marruecos, un organismo oficial cuyo presidente es designado por el rey, acusa a las fuerzas de seguridad españolas de maltrato y agresiones a los que entraron en Ceuta los días 30 y 31 de julio. Y el Gobierno de España enmudece.
El informe se apoya en testimonios de personas devueltas, habla de agresiones cometidas «fuera del alcance de las cámaras», extiende una sospecha general sobre policías y guardias civiles que afrontaron una situación violenta y caótica, y atribuye a las autoridades de la Ceuta ‘ocupada’ negar agua y alimentos a los que entraron.
Las denuncias deben investigarse: España es un Estado de derecho y sus fuerzas de seguridad está sometida al control de los jueces, del Parlamento, de los órganos internos de supervisión y, en última instancia, de los tribunales europeos. No recibimos lecciones de un régimen que........
