Hantavirus
Catorce españoles en el crucero afectado con hantavirus, que podría recalar en Canarias
Un crucero con varios casos sospechosos de hantavirus navegando en el Atlántico con destino a Canarias parece estar a punto de activar todos los reflejos aprendidos desde la pandemia de covid. La palabra «virus», asociada a un espacio cerrado como un barco, remite de forma casi inevitable a aquel escenario aún reciente en la memoria de contagios en cadena, cuarentenas masivas y expansión global. La inquietud es razonable: hay tres fallecidos, varios afectados, un caso confirmado por la OMS, pasajeros retenidos a bordo y un enfermo grave hospitalizado en Sudáfrica. Son elementos más que suficientes para que salte la alarma.
Pero conviene no exagerar: ni todos los virus se comportan igual, ni todos los brotes implican riesgo de pandemia. Y aquí es donde la comparación con el covid resulta no solo exagerada, sino directamente equivocada. El coronavirus responsable de la pandemia de 2020 tenía –y tiene– una capacidad de transmisión entre humanos extraordinariamente alta. Basta la proximidad, el aire compartido, incluso la presencia en espacios cerrados durante un tiempo prolongado. Esa facilidad de contagio fue la clave de su expansión global. El hantavirus, en cambio, juega en........
