Influbrokers: no todo lo que brilla es oro
En redes sociales ha surgido un personaje nuevo: el influbroker, que vende departamentos con estética de influencer, videos brillantes y promesas de oportunidades difíciles de ignorar. Por supuesto, no hay problema en que alguien comercialice inmuebles y se adapte a las nuevas tecnologías. El problema aparece cuando esa venta se disfraza de educación financiera y la complejidad del mercado se reduce a slogans.
Estos personajes suelen repetir ciertos patrones. Uno es presentar la inversión inmobiliaria como una fórmula casi mecánica, en la que bastaría aprender un par de cálculos, dominar términos como plusvalía y manejar una planilla de rentabilidad para invertir con éxito. A eso se suman asesorías privadas para quienes comentan sus videos o solicitan más información. Otro patrón consiste en caricaturizar a los bancos por sus tasas y exigencias de renta, como si el crédito hipotecario fuera una simple traba burocrática y no una evaluación de riesgo.
Motivado por ese tipo de mensajes, les escribí a algunos en busca de asesoría. Fue interesante comprobar no solo cuán alejados estaban varios de sus consejos de los precios reales de mercado, sino también lo poco líquidas y riesgosas que eran muchas de las unidades que ofrecían. En general, los........
