Beneficio a adultos mayores, ¿a qué costo?
Cuesta oponerse, al menos en público, al beneficio a adultos mayores (BAM) que compraron su casa hace cuarenta años, ven cómo su barrio se valorizó y enfrentan con dificultad el pago de contribuciones que crecen más rápido que su pensión. Pero cuando ello se traduce en más exenciones, diversos actores políticos han advertido sus efectos en el financiamiento municipal (FCM).
Esta tensión nos llama a mirar el problema, pues la discusión pareciera asumir que las exenciones son la única solución. Si este es el camino, la pregunta inevitable es quién paga ese costo. Lo que se decida no solo afecta al FCM, sino también la dirección de un sistema tributario que achica su base de pago y que es percibido como arbitrario y lleno de parches.
¿Cómo se comportan las contribuciones? La recaudación descansa en una base estrecha donde solo una de cada cuatro viviendas urbanas paga, mientras el resto está exento por su avalúo o franquicias como el DFL-2. La concentración es comunal, pues solo cinco generan........
