De democracias liberales a democracias identitarias
Las democracias occidentales atraviesan una mutación profunda: dejaron de operar como sistemas liberales para comportarse como sistemas identitarios. La democracia liberal descansa en principios exigentes: pluralismo, tolerancia de la diferencia, protección de derechos individuales y la convicción de que es posible convivir con quienes no comparten las mismas ideas. La democracia identitaria invierte esa lógica y la sustituye por otra: la pertenencia exige uniformidad, la diferencia se percibe como amenaza y la pureza ideológica reemplaza al pluralismo. El cambio no es anecdótico: redefine los fundamentos de la convivencia política y social.
El problema no es tener ideas y defenderlas, sino convertirlas en parte constitucional de la identidad personal. Cuando eso ocurre, cuestionar una........
