Paz aparente
Desde la implementación del estado de excepción por parte del Gobierno nacional de Rodrigo Paz, el país vive en una paz aparente. Todo parecería indicar que las cosas marchan viento en popa y que las marchas y los bloqueos quedaron atrás, sin llegar a afectar el desarrollo cotidiano de nuestras actividades. Daría la impresión de que en el país se trabaja a todo vapor, sin interrupción alguna.
Nuestra triste realidad es otra. La gente, día a día, está más enfadada porque no ve una solución rápida a los problemas de la falta de diésel, gasolina y GLP, la subida constante de los artículos de la canasta familiar y la inestabilidad del tipo de cambio del dólar, que marca el termómetro de cómo marcha a diario nuestra economía. Mientras tanto, el Gobierno nacional sale con sus respuestas cotidianas de que están trabajando “duro y fuerte” para solucionar dichos problemas, que, al parecer, llegarán el “día del huiro”.
Muchos sectores sociales, como el transporte citadino, interdepartamental y provincial,........
