Estado de excepción
El estado de excepción vuelve a estar en el centro del debate político boliviano. De manera inusitada, tenemos, en los hechos, una continuidad excepcional sin pausa. La Asamblea Legislativa Plurinacional acaba de prolongar la medida extrema por otros 90 días, con 100 de 158 votos. La nueva prórroga comienza el 20 de septiembre.
No es la primera vez que en Bolivia se prolonga, de manera continua, un régimen de excepción. En 1995, durante el gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada, el estado de sitio —denominado así en ese tiempo—, decretado el 18 de abril por 90 días, fue prorrogado el 17 de julio por otros 90 días, sin interrupción.
Treinta y un años después, Bolivia vuelve a experimentar una situación semejante. Salvando las distancias, las condiciones también presentan similitudes: descontento social y amenazas de convulsión.
El estado de excepción tiene, además, una larga genealogía. Sus antecedentes se remontan a la República romana, cuando, frente a situaciones extremas, se conferían poderes extraordinarios y temporales para preservar el orden republicano. Siglos después, el jurista alemán Carl Schmitt convirtió la excepción en un problema central de la teoría política. Sostenía que, cuando la........
