El ganador que no combate
Las guerras producen resultados inesperados. Estados Unidos entró en la guerra contra Irán para reducir una amenaza estratégica. Lo consiguió militarmente, en buena medida. Pero seis meses después aparece una paradoja inquietante: Washington ha demostrado su enorme poder militar, mientras China podría estar cosechando parte de los beneficios geopolíticos. Veamos lo primero.
Las fuerzas estadounidenses e israelíes golpearon duramente instalaciones nucleares, defensas aéreas, misiles y otras capacidades militares iraníes. La Estrategia de Defensa Nacional 2026 del propio Pentágono sostiene que Irán quedó considerablemente más débil y vulnerable. La capacidad estadounidense para atacar miles de objetivos a enorme distancia volvió a demostrar algo difícil de discutir: militarmente, EE.UU. continúa jugando en una categoría propia. Pero destruir objetivos y ganar estratégicamente una guerra no son necesariamente lo mismo.
Según el Center for Strategic and International Studies (CSIS), uno de los principales centros de estudios de seguridad de Washington, que se define........
