El despertar de “las bases”
Como sostuve en mi anterior columna, siguiendo a René Zavaleta Mercado, las crisis son extraordinarios momentos de conocimiento. Constituyen experiencias pedagógicas que permiten ver aquello que, en tiempos de normalidad, permanece oculto. Revelan la verdadera naturaleza de los actores, exponen las estructuras del poder y obligan a aprender.
La aguda crisis política que vivió Bolivia durante cincuenta y tres días de bloqueos —con el riesgo incluso de derivar en una guerra civil— no dejó lecciones únicamente para el gobierno de Rodrigo Paz, que al parecer aún tiene dificultades para asimilar sus errores. También dejó enseñanzas para quienes históricamente han sido el principal sostén del denominado “proceso de cambio”: las bases de los mal llamados movimientos sociales, más apropiadamente definidos hoy como sindicatos corporativos.
Me refiero a la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), las Bartolinas, los Interculturales, la Federación Túpac Katari, las cooperativas mineras, la COB y las seis federaciones de cocaleros del trópico de Cochabamba, sobre las que Evo Morales mantiene un férreo control político. Entre ellas, la CSUTCB constituye el núcleo más importante por su peso........
