Bolivia en una nueva encrucijada
Apenas han transcurrido diez meses del gobierno de Rodrigo Paz y su gestión parece haber perdido buena parte de la legitimidad, credibilidad y confianza con las que llegó al poder, cuando todavía restan 50 meses para concluir constitucionalmente su mandato. La pérdida de confianza, elemento esencial de la gobernabilidad, constituye una amenaza seria para su continuidad. Incluso, en los entresijos del poder, se especula con que podría permanecer solamente hasta octubre.
El caso Cerimedo-Beller irrumpió como un huracán y afectó profundamente la credibilidad de un gobierno que ya venía considerablemente desgastado. El escándalo puede terminar corroyendo los débiles pilares que todavía lo sostienen.
La desilusión y la decepción son enormes. En distintos niveles de la administración pública se perciben, además, apetitos desmedidos por aprovechar los recursos fiscales de cualquier manera y en el menor tiempo posible. Da la impresión de que algunos funcionarios creen que tienen poco tiempo para hacerlo y actúan con desesperación.
No solo se han reciclado antiguos funcionarios cuestionados por el manejo de recursos públicos, sino que también se ha incorporado a funcionarios incapaces, ineficientes e ineptos. El resultado es un gobierno que, a solo diez meses de gestión, exhibe un preocupante deterioro.
Conviene recordar cómo Rodrigo Paz........
