Tiempo para hablar con Dios
Córdoba, 09 de agosto 2026 - 06:59
“El corazón es la morada donde Dios está, o donde Él habita; y, según la expresión semítica o bíblica, donde se adentra. Es nuestro centro escondido, inaprensible, inaccesible tanto para nuestra razón como para la de los demás; sólo el Espíritu de Dios puede sondearlo y conocerlo. Es el lugar de la decisión, en lo más profundo de nuestras tendencias psíquicas. Es el lugar de la verdad, allí donde elegimos entre la vida y la muerte. Es el lugar del encuentro porque, creados a imagen de Dios, vivimos en relación: es el lugar de la Alianza”.
Así define el Catecismo el corazón del hombre: el lugar del encuentro, con uno mismo, con Dios y con los demás. Todo el Catecismo de la Iglesia posee un profundo sentido antropológico: responde a lo que el ser humano es, siente, aspira y desea. Ilumina sus interrogantes más hondos. Difícilmente se encontrará un tratado más completo sobre la condición humana.
En sus primeros números afirma: “El deseo de Dios está inscrito en el corazón del hombre, porque el hombre ha sido creado por Dios y para Dios; y Dios no cesa de atraer hacia........
