La inteligencia de ser bueno
24 de octubre 2026 - 03:08
Conocí un poco a fondo a Paco Serrano cuando éramos estudiantes de Belalcázar en el instituto de Hinojosa del Duque. Su pasión por la ciencia, su manera de hacerse preguntas y aquella inteligencia fuera de lo común dibujaban el perfil de alguien que parecía mirar un poco más lejos que los demás. Pero su mayor virtud no estaba en lo extraordinario de su cabeza, sino en la enorme calidad humana que la acompañaba. Paco tenía una inteligencia superlativa, de esas que permiten encontrar respuestas donde otros apenas alcanzamos a formular preguntas. Sin embargo, nunca hizo de su talento un pedestal. No necesitaba exhibir lo que........
