Otra manera
Hombre fumando un cigarrillo. / Shutterstock
Veo mi mano a medio metro de distancia de mis ojos, apoyada en el reposabrazos del sofá. Sostiene, entre los dedos índice y corazón, un cigarrillo. El humo sale primero en línea recta, hacia el cielo. Enseguida, sensible al mínimo cambio de temperatura o corriente de aire, se vuelve loco, produce volutas desiguales, y va hacia aquí o hacia allá, como si no supiera qué dirección tomar para hallar la paz. Tengo que anotar esto en la memoria, me digo, sea lo que sea la memoria y se encuentre donde se encuentre (en el........
