El capirote por el culo
José Antonio Rodríguez sale a hombro del Teatro de la Maestranza / Pablo García Torrejón
"Dígale al cabrón de su marido que le vamos a meter el capirote por el culo". Esta fue la amenaza telefónica que recibió la mujer del escritor sevillano Alfonso Grosso a los pocos días de que su novela El capirote fuera publicada en España por Seix-Barral (Libros del Enlace) en el año 1974, casi una década después de que la primera edición viera la luz en México, en la editorial Mortiz. Se lo contó al también escritor Julio Manuel de la Rosa, quien consignó la anécdota en su interesante y personal libro dedicado al malogrado autor de Florido Mayo, Alfonso Grosso o el milagro de la palabra (Fundación José Manuel Lara). Era, escribió De la Rosa, una noche primaveral, muy cercana al Viernes de Dolores. Los dos escritores se desplazaron hasta El Rinconcillo, donde habían quedado citados con el abogado de Grosso. En una de las mesas estaba sentado, escribió De la Rosa, un viejo conocido, "capillita de pura cepa, sempiterno aspirante a la inalcanzable gloria de ser algún día pregonero de la Semana Santa". El capillita en cuestión se levantó desairado, tildando a Grosso, cuya novela conocía sólo de oídas, de cabrón. En El capirote, se cuenta la historia de un costalero medio mendicante, pobre de solemnidad, que acaba muriendo aplastado bajo un paso. Una novela que Caballero Bonald enmarcó en el canon de la novela social de los 60, bastante menor en ambición estilística que otras obras del........
