El muro que erigió Sánchez... lo ha sepultado
Pedro Sánchez contempla más o menos atónito el derrumbe del muro con el que pretendió dividir España entre el bien y su intemperie. Lo levantó para defendernos de la derechona. Y ha terminado cayéndole encima. El problema no es que la derecha y sus terminales reaccionarias hayan dejado de asustar. El problema es que Sánchez ha dejado de asustar con la ultraderecha. "El que da miedo a los españoles es usted", le dijo este miércoles Núñez Feijóo en el estéril duelo de las sesiones de control (a la oposición).
La analogía más precisa acaso no sea histórica, sino literaria. La Moncloa empieza a parecerse a la Casa Usher window.ECCO.emit('EC:import:ec-ecommerce-body-tag'); de Poe, una mansión todavía erguida, pero ya vencida por sus grietas, por la enfermedad moral de quienes la habitan, por el aislamiento de un poder que confunde su propia continuidad con la salud del edificio. No hace falta un ejército enemigo para derribarla. Basta con escuchar cómo cruje y cómo se han corrompido sus estructuras.
La operación del muro era tan sencilla como eficaz e irresponsable. Identificar al Partido Popular y a Vox en una misma amenaza, en un bloque........
