La Comunidad Iberoamericana ante la competencia de Estados Unidos y China
El orden internacional actual caracterizado por la competencia de las dos grandes potencias, Estados Unidos y China, que mantienen una intensa rivalidad unas veces abierta y otras veces de manera soterrada por la influencia global que divide el mundo en bloques y áreas de influencia.
En Iberoamérica, Estados Unidos, busca recuperar su influencia y peso ajustando y promoviendo alianzas para contener la presencia de China. Para lograrlo, impulsa alianzas y un control mediante aranceles y presión política. Bajo el lema de "América Primero", considera América Latina y el Caribe como su área de influencia, razón por la cual contrarresta activamente a China para debilitarla ya que amenaza sus intereses económicos, comerciales, tecnológicos y de seguridad nacional.
La presencia de Estados Unidos en la economía, el comercio y las finanzas en la región, es una compleja mezcla de dependencia histórica como mayor inversionista y socio comercial. Es el país con mayor inversión extranjera directa -España es el primer inversor europeo y segundo mundial- y como socio comercial, sobresale México con un intercambio de bienes por 872.000 millones de dólares en 2025, consiguiendo las exportaciones mexicanas un récord histórico de 534.000 millones de dólares, frente a los 338.000 millones de dólares estadounidenses. Otra clave se encuentra en la reconfiguración de las cadenas globales de suministro (nearshoring), especialmente en sectores como automoción, maquinaria, electrónica y tecnología que benefician especialmente a la industria mexicana.
Por su parte China, con su expansión económica, financiera y comercial, ha consolidado su importante presencia e influencia en América Latina. Esta no solo se basa en la importación masiva de materias primas, sino que exporta a la región vehículos eléctricos, maquinaria, trenes de alta velocidad y tecnología, consolidándose como un socio clave en la transición energética como suministrador de paneles fotovoltaicos y placas solares. Su estrategia la ha desarrollado destinando grandes inversiones en países que buscan diversificarse frente a EE. UU. como es el caso de Brasil, que se ha convertido en su primer socio comercial. Las grandes inversiones se localizan preferentemente en infraestructuras, que le permiten financiar y construir proyectos como el mega puerto de Chancay en Perú o el corredor ferroviario bioceánico Brasil-Perú. Esta creciente relación no se encuentra exenta de tensiones. Por un lado, la dependencia de la región de las exportaciones de materias primas y la importación de productos manufacturados, ha provocado preocupación y no solo por la dependencia respecto a las exportaciones de materias primas y la importación de productos manufacturados, sino por el peligro de reprimarización de la economía y el abatimiento de la industria.
Un contexto exigente para la Comunidad Iberoamericana: El espacio inversor Iberoamericano
Un contexto sin dudas exigente como el que plantea la competencia entre Estados Unidos y China en la región requiere que la Comunidad Iberoamericana (CI) actúe como bloque con determinación, voluntad política y liderazgo. La CI se entiende........
