La clave a la polémica del microcrédito está en una buena regulación
Desde hace más de una década, el microcrédito regulado desempeña un papel esencial en España. No hablamos de préstamos a largo plazo ni de grandes cantidades, sino de pequeñas inyecciones de liquidez, que suelen durar entre 20 y 30 días, con importes medios que se han ido moderando hasta situarse en torno a los 320 euros. Esta no es una moda ni una excepción, es una demanda recurrente: más de 3,8 millones de contratos en 2025 con un volumen total que superó los 1.200 millones de euros, según los datos de AEMIP, la Asociación Española del Micropréstamo que representa al 95% de las firmas del sector.
¿Pero quién utiliza estos micropréstamos? Mayoritariamente, hogares que necesitan una solución puntual: reparar un coche averiado, afrontar un gasto doméstico imprevisto o evitar caer en la exclusión financiera. Este producto es una pieza reconocida del sistema financiero, que ofrece una salida flexible y regulada a quienes no tienen acceso inmediato a otras vías de financiación formal.
La realidad del mercado regulado es muy distinta a la imagen habitual que se pueda tener. Según datos de AEMIP, las........
