La sangre de Morante
El Domingo de Resurrección de 2025, después de una tanda de naturales de pasodoble, José Antonio Morante despertó a los adormilados tendidos de la Maestranza: “¿Pero qué queréis?”. Era un aviso. Una especie de “preparaos para lo que viene”. La pasada noche, la del 20 de abril, la de este maldito lunes de “pescaito” de la feria de 2026, el maestro de La Puebla del río Guadalquivir fue operado de urgencia por una cornada traidora de Clandestino con pronóstico “muy grave”.
Entre una tarde y otra, doce meses de gloria en los que “el mejor de la historia”, según Amón y Zabala, ha desplegado su inspiración enraizada en toda la tauromaquia en los terrenos donde sólo se tiene miedo. Abandonao. Inconsciente o indiferente ante su........
