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Emprender es más fácil. Tener éxito, más difícil

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13.08.2026

Nunca antes habíamos vivido en un entorno tan favorable al emprendedor. Esta afirmación puede sorprender a algunos: la competencia es feroz, la incertidumbre económica es elevada y muchas empresas fracasarán. Crear una gran empresa sigue siendo extraordinariamente difícil. Lo que ha cambiado, sin embargo, es algo mucho más fundamental: el desplome del coste de convertir una idea en un negocio y la propia democratización del emprendimiento.

Tradicionalmente, emprender dependía en gran medida del capital. En términos materiales, esto podía significar en el pasado invertir en fábricas, maquinaria y redes de transporte. Durante la revolución tecnológica de finales de los años noventa y principios de los 2000, las necesidades de inversión evolucionaron hacia otros recursos tangibles, como oficinas, servidores e ingenieros de software. El mayor obstáculo para un emprendedor rara vez era la imaginación; era el acceso al dinero, al conocimiento especializado y a la infraestructura.

La computación en la nube transformó radicalmente el modelo económico del emprendimiento, eliminando una de las mayores barreras financieras para crear una empresa tecnológica. Impulsada inicialmente por Amazon en 2006, la computación en la nube permite a los emprendedores alquilar capacidad de procesamiento bajo demanda y, de este modo, convertir costes fijos, como servidores físicos y centros de datos, en costes variables. Hemos visto este modelo adoptado por empresas como Airbnb, Netflix, Slack y muchas otras startups de éxito. Transformaciones similares se han producido en las industrias del comercio electrónico y de las infraestructuras de pagos. Todas ellas, junto con la computación en la nube, han permitido a los emprendedores llegar a más personas y empresas en todo el mundo, y hacerlo más rápidamente que nunca.

Igualmente relevante es la democratización de la industria del conocimiento. El conocimiento y la experiencia estuvieron en otro tiempo concentrados en universidades, consultoras y grandes corporaciones; ahora están disponibles gratuitamente a través de múltiples fuentes fiables. Información que antes requería años de educación formal está cada vez más al alcance de cualquier persona con curiosidad y conexión a internet. También estamos asistiendo a revoluciones similares en los sectores del diseño y la distribución. Los emprendedores pueden ahora crear marcas sofisticadas a una fracción del coste histórico y, al mismo tiempo, construir audiencias globales sin necesidad de realizar las grandes inversiones en........

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