Junts escoge la coherencia al relato y dice no al chantaje de Pedro Sánchez
No ha surtido efecto en Junts el obsceno chantaje de Pedro Sánchez. La formación decidió ayer, pasadas las diez de la noche, noquear los dos decretos de vivienda. Si Sánchez se aviene a retirarlos, redactarlos de nuevo y atendiendo a razones, tendrán el voto del partido de Puigdemont. En caso contrario, el presidente del Gobierno vivirá hoy en el Congreso el revolcón definitivo. ¡Y para alivio de muchos diputados socialistas!, añadimos. Pues nos bastarían los dedos de las dos manos, y quizás los de una sola, para contar los socialistas con escaño que creían de verdad que el trágala sanchista de estos días iba a tener algún efecto positivo en el imposible mercado de la vivienda.
No lo ha pasado bien Junts estos días. La trampa del PSOE estaba perfectamente cebada. O pasas por el aro o te echo a los leones, fue el mensaje de ayer de Pedro Sánchez: con el Gobierno o con los especuladores, con la izquierda o con el PP y Vox, con Maricarmen o con los buitres. Una maniobra envolvente a priori ganadora, ¡una más!, del presidente al que siempre le queda un conejo por sacar del sombrero.
Tan seguro estaba Sánchez de que su apuesta resultaba ganadora que hasta se permitió faltar al respeto a quienes debían garantizarle la aprobación de sus inventos del TBO. Pues como falta de respeto cabe calificar que el Gobierno aprobase por la mañana unos decretos pendientes todavía del redactado definitivo y que aquellos a los que cabía convencer de su apoyo por resultar imprescindibles no los recibieran hasta la noche en un caso y al día siguiente en el otro.
Troceando sus improvisaciones en vivienda en dos decretos, Sánchez había situado a Junts en un escenario de perder o perder. Y proyectó su falta de convicciones en los de Puigdemont, dando por cierto que estos actuarían, como hace él siempre, guiados única y exclusivamente por el termómetro de la opinión publicada. Creyó el........
