Die Linke y Mamdani gobernaron ocho años Barcelona y los resultados fueron un desastre
En la sociedad de las emociones, basta una buena historia para que el rebaño, siempre bienintencionado, cambie de pasto informativo. Tantos días con Ceuta exigían la aparición urgente de otra historia que pudiera competirle la atención y aliviar el cansancio y el aburrimiento de las audiencias.
No es que el desahucio de una anciana no merezca empatía. Al contrario. Las imágenes de su lanzamiento retratan el fracaso de la sociedad del presente.
Pero como cada día hay de media 45 lanzamientos en España, algunos igual de dramáticos que el de la señora Maricarmen, coincidiremos en que su infortunio, por desgracia compartido con muchos a diario, no es lo único que justifica su interés informativo. Por algún lado ha de intentar resucitar la izquierda.
Mediáticamente, el caso Maricarmen llega en el momento oportuno. Además, un caso como este en el Retiro siempre será más amortizable que otros. Desde Madrid, con un solo foco, se ilumina toda España. Cuantitativamente, hay más lanzamientos en Cataluña, Andalucía o Valencia. Pero el centro siempre irradia informativa y propagandísticamente mejor.
Los alemanes de Die Linke y el neoyorquino Mamdani iluminan un camino que ha reavivado la energía entre el activismo izquierdista. Como siempre, y al igual que sucede, por ejemplo, con la inmigración, en la vivienda hay suficiente combustible acumulado para prender fuego y avivarlo con cierta facilidad. Problemas reales y graves que permiten........
