Así cayó el Sha, así llegaron (y caen) los ayatolás
Es difícil que un periodista veterano no haya leído una obra capital en el oficio. Me refiero a "El Sha, la desmesura del poder" de Ryszard Kapuscinski. Dispongo de la edición de Anagrama de 1987, aunque el extraordinario reportaje se publicó por primera vez en idioma polaco en 1982. Cobra ahora la actualidad más vigorosa para entender cómo entre 1953 y 1979 gobernó la antigua Persia un Sha (rey, emperador, zar), Mohammad Reza Pahlevi, tras un golpe de Estado urdido y ejecutado bajo las instrucciones del primer ministro británico, Winston Churchill y del presidente estadounidense, Ike Eisenhower, una iniciativa que se denominó Operación Ajax.
Kapuscinski vivió en Irán los últimos días de un monarca absoluto, un tirano paternalista y un excéntrico mandatario que sojuzgó a los iraníes como luego hicieran, tanto o más, los ayatolás que le sucedieron. Basta leer las últimas páginas del relato del periodista polaco (135 a 177) agrupadas bajo el título "La llama muerta" para comprender cómo la tragedia de hoy estaba escrita en el ayer de Irán.
Kapuscinski cuenta todas las atrocidades del Sha soportadas por el pueblo iraní, pero, con la sagacidad de su observación, llega a la conclusión de que la opresión necesitó de la palabra para el estallido de la gente. Así lo describe: "¿de qué manera el Sha ha pronunciado la sentencia contra sí mismo?........
