menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

El imposible marroquí con sus menores

10 0
06.08.2026

Bien, comencemos desbrozando el camino para ir apartando tópicos, lugares comunes y maquillajes de corrección política. Es cierto que en España existe un rechazo creciente a la inmigración, pero no está generalizado, sucede fundamentalmente con los ciudadanos magrebíes, principalmente marroquíes y argelinos. Ni sudamericanos, ni asiáticos, ni europeos ni subsaharianos, el foco principal del problema está en los inmigrantes de esos dos países. Lo que procede, a partir de esa constatación, es conocer por qué se produce y buscarle soluciones, si es que existen.

Como quiera que ese debate, en profundidad, se ha rehuido siempre, se debe aprovechar la gravísima crisis de Ceuta para mirarnos al espejo como sociedad y adoptar soluciones, que deben llegar a un replanteamiento en profundidad del sistema. Antes de que este problema, que existe, degenere en un conflicto social y político mayor. ¿Un problema de racismo? ¿Es racista, entonces, la sociedad española? En mi opinión, es evidente que se le puede llamar racismo, pero tampoco conviene enredarse en un simple debate nominal. Mejor analizar lo que está sucediendo y, al final, con la realidad por delante, que cada cual la denomine como prefiera.

Lo primero que se observa es que en el rechazo del que hablamos, centrado en los inmigrantes magrebíes, existe un componente histórico, un sustrato sociológico imposible de ignorar, que conlleva recelo y desconfianza. Han pasado más de cinco siglos desde el final de la Reconquista, con la Toma de Granada, y seguimos utilizando refranes muy elocuentes de esa desconfianza, como "hay moros en la costa" (o........

© El Confidencial