Ceuta, dos mentiras y un estrambote
La crisis de Ceuta por la invasión programada de Marruecos, el peor mejor vecino que tenemos en la única frontera de Europa en el continente africano, seguirá el recorrido de otros muchos incidentes que nunca se esclarecerán por la opacidad del monarca alauita, Mohamed VI, y por la trapacería habitual del presidente español, Pedro Sánchez. Por eso es tan importante que en estos días, antes de que ambos intenten reconstruir y malversar lo ocurrido, vayamos fijando algunas evidencias que están a la vista de todos.
Fijemos dos mentiras notables, abultadas, pero antes detengámonos en la que ahora tenemos delante: la crisis no se ha terminado, como dice el Gobierno. Cientos de marroquíes que cruzaron la frontera en los días críticos de la pasada semana aún se encuentran en la ciudad. Es imposible saber cuántos, como es imposible conocer el número de personas que invadieron la ciudad. Lo que sí sabemos es que las fuerzas de seguridad españolas están intentando localizar a aquellos con antecedentes penales o con conexiones yihadistas que aprovecharon la crisis para llegar a Ceuta, como informaba ayer El Confidencial. Y sabemos también que un número indeterminado permanece en los barrios más alejados del centro de la ciudad, que sí presenta ya un aspecto más normalizado. Por 'fortuna', digámoslo así, casi la mitad de la población ceutí es musulmana y, en su totalidad, los ceutíes conocen y comparten las penurias del pueblo marroquí, con lo que los niveles de comprensión son mayores que en cualquier otra ciudad española ante situaciones como la vivida.
Los testimonios de los ceutíes y de marroquíes........
