Dos domingos de marzo del 27 para votar
El gobierno más inútil en medio siglo de democracia llega boqueando, aferrado a los faldones del Papa de Roma, al final del curso más inútil de la inútil era sanchista. Empezó el Mundial (cuando se dice el Mundial, siempre es el de fútbol) con buenas perspectivas para la selección española. En quince días se cerrará el Parlamento. Y aunque los malditos jueces prevaricadores seguirán golpeando, las vacaciones judiciales están a la vista.
Habrá coletazos: quizá la sentencia del hermanísimo o la del primer juicio de Ábalos y Koldo. Pero parece poco probable que, en pleno mes de julio, algún juez se atreva a tomar la decisión más temida: la imputación del One, cuando llegue -si llega- exigirá una petición al Supremo, un suplicatorio y una sesión tremebunda en el Congreso para votarlo.
A estas alturas, con el frente judicial abierto en canal y fuera de todo control por parte del Gobierno, si hay que soportar una imputación del partido como organización criminal o salta lo de la financiación ilegal, se soporta. Si hay que renegar de Zapatero por lo de las joyas millonarias y por todo lo demás, se reniega. Para eso están Patxi, los dos Óscares y los demás centuriones. Aquí ya sólo importa preservar al Jefe. Y cuando vayan a por él, lo de Sansón y las columnas del templo será una broma. De aquí a las elecciones, nos vamos a enterar de lo que es polarización.
Así que, como los malos alumnos, quedamos todos suspendidos para septiembre. Entonces ya entraremos de lleno en la campaña electoral. A la legislatura le quedarán pocos meses de vida. En el PP olvidarán la mandanga de la moción de censura y, si han aprendido la lección, se prepararán para manejar seriamente la elección más feroz y bipolar desde 1936 sin dejarse arrastrar por la inercia del........
