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8 años en estado de alarma (y de alarma en el Estado)

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02.06.2026

"Habla, pueblo, habla" fue la canción del grupo Vino Tinto que se usó como himno de la campaña oficial para estimular la participación en el referéndum sobre la Ley de Reforma Política del 15 de diciembre de 1976. La convocatoria fue un éxito rotundo: pese a que los partidos de la oposición pidieron la abstención, el 78% del censo acudió a votar y el 94% de quienes votaron respaldó la propuesta.

Los españoles tenían ganas de hablar y de votar. Por eso triunfó el enfoque de Suárez. No planteó una campaña sobre el contenido de la ley, sino que formuló un exhorto a que la sociedad hiciera lo que más deseaba, tomar la palabra después de cuatro décadas de silencio. ¿Quién rechazaría una invitación semejante? Entre hablar o seguir callados, ¿quién preferiría lo segundo?

Obviamente, no pretendo equiparar la España de 1976 con la de 2026. En este medio siglo no hemos dejado de hablar y de votar. Sin embargo, una nueva versión de "habla, pueblo, habla" es, conceptualmente, el mensaje político más necesario y eficiente que se puede lanzar hoy en España.

Lo es porque sintoniza con el estado de ánimo de la mayoría de la población. Porque es lo más natural y congruente con la letra y el espíritu de la Constitución. Y porque recoge una necesidad objetiva del país: no existe otra vía eficaz para salir de la hemiplejia en la gobernación de España que entregar la palabra al pueblo, que por algún motivo es el único titular de la soberanía. Todo lo demás son calenturas de despacho.

La sociedad española está partida en muchos asuntos. Pero hay uno en que emerge algo muy parecido a un consenso nacional: el 75% de los ciudadanos adultos desea que se convoquen elecciones generales. Para obtener........

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