Fundaciones bancarias: quien nombra a los supervisados también debe estar bajo supervisión
La crisis financiera y la posterior crisis de deuda europea expusieron una debilidad específica del modelo español de cajas de ahorros. Eran entidades de crédito sin accionistas convencionales, con órganos en los que confluían administraciones territoriales, intereses sociales y dinámicas políticas. Esa estructura, unida a una expansión acelerada del crédito inmobiliario, dificultó la disciplina de mercado, la captación de capital y la atribución clara de responsabilidades. La respuesta fue separar funciones: la actividad financiera se trasladó a bancos constituidos como sociedades anónimas y la obra social, junto con las participaciones accionariales heredadas, quedó en fundaciones. La Ley 26/2013 consolidó el modelo y obligó a transformarse en fundación bancaria a las cajas que ya ejercían su actividad mediante un banco. El objetivo era preservar la obra social, profesionalizar el negocio bancario y reducir gradualmente concentraciones capaces de volver sistémicas a las antiguas cajas.
Actualmente existen ocho fundaciones bancarias, 103 patronos y cuatro bancos dependientes o estructuralmente vinculados, con 58 consejeros. La concentración es muy elevada en Ibercaja Banco, donde la Fundación Bancaria Ibercaja posee el 88,04%, y en Kutxabank, participado íntegramente por BBK (57%), Kutxa (32%) y Vital (11%). La Fundación “La Caixa” mantiene, mediante Criteria Caixa, un 30,012% de CaixaBank. En Unicaja Banco, Fundación Bancaria Unicaja posee el 30,236% y la Fundación Bancaria Caja de Ahorros de Asturias el 6,56%. La Fundación Bancaria Caja de Burgos posee un 9,99% de Arquia Bank, participación que no se considera de control.
La Ley 26/2013 exige honorabilidad, conocimientos y experiencia a los patronos; el protectorado estatal o autonómico vela por la legalidad de la constitución y el funcionamiento; y todas las fundaciones deben publicar un informe anual de gobierno corporativo. Además, cuando la participación alcanza el 30% o permite el control, el Banco de España aprueba y revisa anualmente un protocolo de gestión de la participación financiera que incluye los criterios para elegir consejeros, y aprueba un plan financiero. Para participaciones de al menos el 50% o de control existen exigencias adicionales. Entre ellas, se ha de elaborar un plan de diversificación de inversiones y de........
