Bruselas nos llama perezosos: ¿y si tiene razón?
El otro día, la Comisión Europea nos leyó la cartilla. La presidenta de la institución, Ursula von der Leyen, dijo que los ahorradores europeos éramos unos "perezosos" porque tenemos el 70% de nuestro dinero en cuentas corrientes y depósitos, en lugar de invertirlo. Y proponía acelerar la creación de una Unión de Ahorros e Inversiones de la Unión Europea, que contemple diversas herramientas estratégicas para reconducir la situación.
El hecho de que la mayoría de los ciudadanos no invierta tiene muchas derivadas. Una de ellas es que las empresas europeas tecnológicas o industriales tienen más dificultades para financiarse, porque Europa tiene unos mercados de capitales menos desarrollados y los particulares canalizan una menor parte de sus ahorros hacia ellos. Con el agravante de que, cuando se deciden a invertir, suelen centrar sus miras en el mercado americano. Lamentablemente, el glamur del S&P 500 sigue siendo difícil de superar.
Otra derivada es el problema de las pensiones. Europa es un continente cada vez más envejecido. En 2050, cerca de un tercio de los europeos tendrá más de 65 años, según Eurostat, lo que dificultará la sostenibilidad de los sistemas de pensiones nacionales que se basan, en la mayoría de los casos, en la solidaridad........
