Quintacolumnistas y aliados, los socios de Trump en Europa
Una de las polémicas que están por venir en la política española —aunque ya asoma con abundantes comentarios en esa dirección— tiene que ver con la búsqueda de un culpable sobre las causas del crecimiento electoral de Vox y de algunos grupúsculos antisistema. Para muchos, la causa de que el partido de Abascal duplique su representación en las últimas convocatorias electorales, el propio Feijóo lo ha sugerido en más de una ocasión, hay que relacionarlo con el interés de la Moncloa en dar alas a Vox en la medida en que su crecimiento desgasta electoralmente al Partido Popular. Se ha hablado, incluso, de la reedición de la famosa pinza de tiempos de Anguita y Aznar para acorralar a González.
La estrategia es vieja como el café migao, que dicen en Andalucía. Ya la puso en marcha Mitterand en los años 80 para frenar a los gaullistas con el resultado que todos conocen. Los herederos del Frente Nacional —una vez que han devorado a los conservadores— tienen hoy muchas probabilidades de derrotar en las elecciones presidenciales de 2027 a lo que ellos consideran establishment.
Muchos otros opinan, sin embargo, que detrás del crecimiento de la derecha radical está la estrategia suicida de Feijóo, y antes de Casado, que han construido un relato apocalíptico sobre la situación política y económica de España. Si todo es corrupción, desgobierno, prostitución o abuso del poder político frente a las instituciones, parece razonable que los electores voten ---al original, no a la copia--- a quienes con más agresividad se oponen a Sánchez.
A más decibelios, más votos para Vox. La radicalización verbal de Feijóo coincide con el auge del partido de Abascal
Los datos dan la razón a esta tesis. A más decibelios, más votos para Vox. La radicalización verbal de Feijóo y sus conmilitones coincide milimétricamente con el auge del partido de Abascal en tiempo del procés. La aportación de los independentistas a la democracia española, de hecho, ha sido crear las condiciones objetivas para que emergiera un nacionalismo ultra que con el tiempo ha despuntado. Para más inri, el actual ciclo electoral inventado por el laboratorio de ideas Génova sólo ha beneficiado a Vox. Es cierto que pierde el PSOE, pero Feijóo le ha construido un verdadero puente de plata (y no para huir) a Abascal para las generales. Sin hacer nada, Vox se ha convertido en el partido clave en algunas regiones.
Ambas tesis no son........
