El hombre que quiso ser José Luis Rodríguez Zapatero
Esperó un juez de la Audiencia Nacional a que José Luis Rodríguez Zapatero acabara de pedir el voto para el PSOE en todas las elecciones autonómicas acaecidas en lo que va de año para imputarle por corrupción. Ahí tuvo bastante paciencia. Zapatero iba de mitin en mitin dando mucho y recibiendo muy poco. Daba poesía, militancia, feminismo, diálogo. Daba muchos votos al PSOE. ¿Y qué recibe a cambio? Una imputación.
Cuando te haces feminista, te expones a ser tratado todavía como un ciudadano normal. Zapatero no lo sabía. Dijo en La Sexta: "Desde que soy feminista, soy mejor persona". El juez no ha tenido en cuenta que, al hacerte feminista, ya no delinques. Parece que el magistrado don José Luis Calama cree que puedes delinquir igual o más.
Con todo, quién pudiera ser Zapatero, un hombre que supo el momento justo en que se hizo feminista, pues hablaba de su conversión como algo datado y con paisaje, a una hora, en una fecha, en un día epifánico que tuvo y en el cual se volvió ángel y compañero. Los hombres del común seguíamos en la caverna, tirando del pelo a las muchachas. Él ya estaba en el futuro, combatiendo la brecha de género en el trabajo y expresando un montón de sentimientos.
¿A qué se dedicaba Zapatero? Al amor. No se puede estar más a favor del amor que José Luis Rodríguez Zapatero. Lo teníamos a todas horas y en todos los mítines hablando de justicia social, ecologismo apoteósico y, sobre todo, la superioridad evidente de las mujeres. El mundo sería mejor gobernado por mujeres y hasta corrompido por mujeres y, desde luego, juzgado por mujeres. Si a Zapatero le hubiera imputado tres delitos tan estupendos una mujer juez,........
