La paradoja de la visibilidad: la corrupción está aflorando y eso es un buen síntoma
El Instituto V-Dem (Varieties of Democracy) elabora uno de esos rankings de países que solían citar en Moncloa hasta que ha dejado de gustarles la foto. Ocurre que España retrocedió ligeramente en la edición de este año, aunque seguimos retratados como una “democracia liberal”. El informe, titulado '¿El desmoronamiento de la era democrática?', alerta sobre un retroceso global sin precedentes. Según cálculos elaborados mediante unos 600 indicadores, el mundo ha regresado a niveles de 1978. Al mismo año en el que se ratificó la Constitución española. "Esto significa" explican los analistas de Gotemburgo, "que hemos dilapidado en unos años todas las ganancias democráticas logradas durante la llamada tercera ola de democratización que comenzó en 1974".
El informe distingue cuatro estadios claros: las democracias liberales (las que, además de elecciones libres, disponen de un Estado de derecho, libertades civiles y un sistema efectivo de controles y contrapesos sobre el poder ejecutivo); las democracias electorales (países como Rumanía o Sudáfrica, donde la población puede votar libremente y existe un nivel satisfactorio de libertad de expresión, pero no hay solidez institucional o judicial); las autocracias electorales (naciones como India o El Salvador, con elecciones multipartidistas en las que no existe juego limpio) y las autocracias cerradas (aquellas como China o Arabia Saudí, en las que ni siquiera se permite celebrar elecciones multipartidistas competitivas para elegir al jefe del ejecutivo).
El 74% de la población mundial (unos 6.000 millones de personas) vive actualmente en autocracias, la mayoría en autocracias electorales, el grupo más numeroso. Mientras tanto, solo el 7% nos desenvolvemos en........
