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DOS PARA UN SILLÓN

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25.09.2026

Tras el largo discurso del presidente del Principado, en la víspera, tocó el turno de respuesta a los portavoces parlamentarios. El presidente del PP, Álvaro Queipo, realizó la primera intervención. Queipo había advertido de que iba a hablar de la Asturias real, y nada más empezar desgranó las cifras de la decadencia asturiana: la región que menos creció en democracia; desde 2005 el aumento del PIB fue un tercio de la media española. Si se toma como referencia 2019, año de la llegada de Barbón al poder, el crecimiento de Asturias fue del 3,8%, mientras en la media de las comunidades autónomas llegó al 7,1%. Solo Extremadura cosecha un resultado peor que Asturias.

Datos de este rango los esgrimieron los distintos portavoces del PP en los últimos quince años y los presidentes socialistas (Adrián Barbón, Javier Fernández), al no poder rebatir las cifras, calificaron de pesimistas, de agoreros, a los líderes de la oposición. De ahí sus lemas electorales: ‘La Mejor Asturias’, ‘La Asturias del Sí’. Optimismo voluntarista.

En esta ocasión, Barbón se alejó de las etiquetas y encaró los datos de Queipo: sólo Asturias sufrió tantas reconversiones (carbón, siderurgia, naval, metalurgia, campo, etc.). Es un argumento de peso. Ahora bien, ninguna región como Asturias recibió tantas ayudas, desde los fondos mineros, hasta los........

© El Comercio