“Mundo ha entrado en etapa de pagos digitales, y el Perú es uno de los países en los que esta revolución toma más fuerza”.
Las primeras monedas de la historia pertenecieron al reino de Lidia, en lo que es hoy Turquía, hacia el siglo VII a.C. La invención ofrecía una manera conveniente de guardar valor, calcular precios y pagar, lo que motivó que fuera rápidamente copiada por los griegos poco después. La magia que inesperadamente encontraron era que, mientras más gente adoptaba un sistema de pagos eficiente, más útil se volvía este para todos, más innovaciones financieras se tejían a su alrededor, y más se desarrollaba la sociedad.
En el libro “Dinero: la fuerza que mueve el mundo”, el economista David McWilliams quizá exagera un poco cuando vincula una serie de grandes momentos históricos –como la Edad Media o la Revolución Francesa– al sistema monetario vigente en cada momento, pero sin duda tiene razón al señalar que la manera en que el dinero se crea, se intercambia, se guarda, se presta y se invierte ha marcado el ritmo de numerosas civilizaciones.
El mundo ha entrado ahora en una nueva etapa de pagos digitales, y el Perú es uno de los países en los que esta revolución toma más fuerza. Según publicó hace unos días el Banco Central de Reserva del Perú (BCR) en el “Reporte del Sistema Nacional de Pagos y del Sector Fintech”, durante la primera mitad de este año los pagos digitales superaron por primera vez los dos pagos diarios por adulto en el país.
La cifra es enorme y un testamento a la rapidez con la que esta tecnología ha........
